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BURKINA FASHION o LOS IRREDUCTIBLES BICICLETOS EN LA TIERRA DE LOS INCORRUPTIBLES

Buenas carreteras, cultivos en casi todo el territorio, centros de salud en todos los pueblos, listas de precios en los maquis (bares), rotisseries en la calle con carne de pollo, cerdo... siempre barata. También hay cines en todas las grandes ciudades, y el FESPACO (Festival Panafricano de Cine de Ouagadougou).

En general, Burkina Fasso, a pesar de estar clasificada como uno de los países más pobres del mundo, da la sensación de que la riqueza esta mejor repartida y la gente disfruta, en general, de una calidad de vida mejor que sus vecinos próximos. Creemos que la epoca de la revolución (1983-1987), guiada por el tan querido en toda Africa, Thomas Sankara, tiene mucho que ver en todo esto.

El nombre del país no hay que perderlo de vista: la tierra de los incorruptibles. Una nueva denominación que introdujo Sankara y que une las dos lenguas más extendidas en el pais: fasso significa tierra en diola, y burkina incorruptible, puro, en lengua more.

De Mali a Ouagadougou.

El dia antes de entrar en Burkina nos encontramos con Claude Marthaler, un suizo que lleva más de seis años dando la vuelta al mundo en bici y que ya va de vuelta a casa (yak83@hotmail.com ). Una larga noche hablando de bicicletas, viajes y experiencias varias.

Al dia siguiente, notando claramente la mejora en la carretera y en los precios de las cervezas, llegamos a Ouahigouya y nos hospedamos en la sede social de ECLA, gracias al contacto que nos paso Claude. ECLA es una ONG totalmente burkinabe que se dedica a reciclar bicis de Europa. Allí compartimos espacio, sus ultimos dias en Burkina, y las respectivas fiestas incluidas, con un grupo de voluntarios franceses de Chamberi. Chapeau!

En dos días más los tres primeros llegamos a Ouaga. La otra parte de la expedición lo hace dos dias más tarde, habiendo notado el cambio en la carretera sobre un autobús. La frontera, con mucha seriedad a la hora de izar la bandera, y más adelante, otra vez la bici hasta Ouaga.

Ouagadougou, la capi.

Mucho tráfico, calor. Ouaga comienza a ser una ciudad grande. La semana estuvo completita: mientras haciamos los papeles para Ghana, nos encontramos con un payaso sin fronteras, un detective privado, un alto cargo de la gendarmeria francesa, primer asesor de la policia burkinabe; Cedric, antropologo estudioso de la "oralidad" y devenido investigador temporal de la certeza del mito de los afrodisiacos africanos; y Kandia, un mestizo sueco-burkinabe, gerente de un hotel y conocedor de todos los garitos capitalinos donde comer buenos yogures.

 

De territorio Mossi a territorio Bobo.

Saliendo de Ouagadougou, antigua capital del imperio Mossi, encontramos Sabu, con un lago repleto de cocodrilos sagrados, alguno con mas de 120 años. Estos reptiles se han convertido en engullidores de los pollos que son donados por turistas y lugareños como sacrificio, y hacen extras como top-model de fotografia folklorico-zoologica. Algunos se sientan encima de la sufrida bestia, o le levantan la cola mientras hacen una cucamona a las cámaras.

Un poco mas adelante se entra en el Foret des Deux Balle, una zona protegida, donde tuvimos el encontronazo mas grande: ochenta elefantes moviendose lentamente hacia el bosque y vigilando de reojo a los emocionados espectadores que babeabamos a una distancia prudencial.

 

La primera noche al salir de Ouaga, el jefe del pueblo, antiguo combatiente de la armada francesa en Indochina, nos regala un pollo. Segun la norma africana, la carne de pollo es de las más apreciadas y caras. Una muestra impresionante de la hospitalidad incuestionalbe de todo este continente.

En Hounde nos pilla la lluvia por la tarde, que sobrellevamos con dignidad bailando non-stop en el maquis Bahamas. Buscamos alojamiento en "Albacete", una sede bien grande de Medicus Mundi-Albacete, que llevan un programa de oftalmologia en la zona. Pero el fin de semana se van a la metropoli, así que terminamos en casa de Nestor, el mecánico de ECLA en el pueblo. A la mañana siguiente, Nestor nos salva del desastre arreglando la transmisión de dos de las bicicletas.

Ya con las bicis a punto hacemos ruta hasta Sogossagasso, donde agradecemos la hospitalidad al centenario jefe del pueblo con una nuez de kola. Nos ofrecen la escuela, uno de los mejores edificios de este pueblo de casas subterraneas.

Y poco a poco llegamos a Bobo-Diulasso, parando antes, a 12 kms, en Koro, una pequñna aldea construida en una falla. Aqui el animismo rige especialmente la vida y es imprescindible visitar el pueblo con guía para no cometer la torpeza de caer en posibles maleficios. Tres barrios bien diferenciados (herreros, no herreros y agricultores) con un unico jefe. Por todo el pueblo, gri-gri, lugares de sacrificios custodiados por poderes mágicos.

Descanso con la Cooperacion Francesa IV y reencuentro con Patrice Ponza.

Primera parada en el Centro Cultural Francés en busca de nuestro admirado Patrice Ponza, heraldo de la francofonia, que sabemos que debería andar por aqui. Bernard, camarero de la cafetería, alias el loco de Lyon, nos da buenas noticias sobre él. Siguen las buenas noticias cuando al preguntarle por algún sitio para dormir nos invita sin dudar a su casa. Durante una semana con él, compartiendo espacio, pastis y conversaciones interesantes, va apareciendo el sector cooperante de Bobo: Thomas, Lionel, Gilles, Gillaume, Rafaelle... y como no!, el ciclón de Barcelonette, bicicleto de honor, Patrice Ponza!!!

Casi dos meses en Bobo, trasladando el consulado español y el hospital a casa de Thomas. Cuatro paludismos bien llevados gracias a los cuidados culinarios de Tenfisi, el mejor chef de cocina. Mientras algunos convalecen, otros nos dedicamos a las artes: pintamos la casa de Gilles, hacemos batik, nos re-aficionamos al cine, esculturas en bronce, acuarelas, ceras... Visitamos los alrededores y bailamos en los afamados maquis nocturnos de Bobo. Mussa nos enseña a hacer batik mientras nos pone al tanto de los aciertos y la vida del carismático Sankara. También gracias a el conocemos al único representante de la comunidad catalano-irlandesa en Bobo y un excelente devorador de pompas de jabón con relleno: Oscar.

Aquí también conocemos a Eduardo, colombiano que dirige la construccóon de lo que será el mercado más grande de Africa occidental.

Hacia Ghana.

Volvemos a practicar la salida por equipos. Mientras dos se quedan incubando Plasmodium, el resto nos vamos. Una salida nula por problemas en la bici, o por añorar la comida de Tenfisi? Y por fin, pista hacia la frontera. Como despedida de Burkina, el último dia bebemos vino Don García en tetrabrick con otro apasionado de Thomas Sankara.

ECLA "Etre Comme Les Autres" (Ser como los demás).

Una buena referencia para todo ciclista en Burkina es esta ONG, que da trabajo a más de 400 personas y esta extendida practicamente en todas las grandes ciudades del país. La sede principal está en Ouahigouya, donde se reciben las bicicletas de segunda mano de Europa (principalmente de Chambery y su comarca), para reciclarlas y venderlas a 40.000 cefas (mas o menos 60€). Con este dinero se construyen sillas de ruedas y se gestionan ayudas para personas con discapacidades físicas.

Con nosotros, siempre se mostraron dispuestos a arreglar las bicicletas (en sus talleres podéis encontrar todo tipo de piezas), a hospedarnos y ayudar en todo momento a cualquier ciclista.