|
Del sahel
al bosque tropical.
En la frontera cambiamos unos pocos francos cefas
por un montón de cedis, la moneda del país, en
bolsas de plástico, que casi no nos caben en las
alforjas. La moneda está muy devaluada y Ghana
nos resulta un país muy barato sin bajar la calidad
de los servicios. Hoteles cómodos y limpios
por menos dinero. Sin embargo, la herencia
de la dieta anglosajona se nota bastante en la
comida: pan dulce, cordero cocido y poca variedad.
Menos mal que nos queda el fufu, deliciosa pasta
de ñame con carne, un tipo de gachas con caldo,
que l@s ganeses tragan sin masticar.
La pista, aunque asfaltada en algunos tramos,
es bastante mala hasta llegar a Bamboi. Casi todo
el trayecto hay colinas rompepiernas, subir y
bajar monótono. El tramo de Bole a Bamboi,
115 kms, es un infierno debido a unas moscas muy
pequeñas y muy rabiosas que nos vuelven loc@s.
Tenemos que rodar totalmente vestid@s (o sea,
más calor aún) y no podemos parar a descansar.
En Bamboi comienza la carretera asfaltada ya hasta
Accra, otro infierno, esta vez por el tráfico.
Con siete sentidos puestos en los coches, te obligan
a salir de la carretera a menudo.
|
|
Primer
aniversario del viaje.
Nos pilla separad@s. Un@s lo celebramos comiendo
chorizo, jamón ibérico, quesos manchegos y buen
vino de Rioja en la residencia del embajador español
en Accra, ya que nuestro primer cumpleaños
coincide casualmente con la fiesta nacional, un
doce de octubre. Allí conocemos a un gallego
profesor de castellano en la universidad, Jorge,
y a buena parte de la comunidad hispana en Ghana.
Otr@s en Wa, comiendo en Frantech, "a decent place".
Creamos una sucursal del consulado español en
casa de Jorge y Kwashi. Tras una semana de búsquedas
vanas comprobamos que no es posible viajar en
barco, así que dedicamos nuestros esfuerzos a
encontrar los vuelos más baratos. Finalmente la
gente nos convence de que coger un avión desde
Lomé (Togo) es mucho mejor para nuestra economía.
Hasta el día de la salida aprovechamos el tiempo
poniendo a punto las bicis y disfrutando en las
playas de los alrededores: Kokrobite, Labadi,
Ada… Otra actividad de las vacaciones es colaborar
en las clases de Jorge en la universidad y de
Manuel en la escuela de idiomas. Hablamos
alto y despacio de nuestro viaje en el mejor castellano
que conocemos. En el mejor francés que conocemos
hablamos también en Radio Univers, de la universidad
de Ghana (una de las mejores y más antiguas
de África Occidental), donde nos tratan nada más
y nada menos que de héroes, a ritmo de música
"española": Ricky Martin y Gypsi Kings. Un
día visitamos las instalaciones de la ONG Children
in need, que se dedica a la escolarización de
los hij@s de la gente que trabaja en las canteras
del interior de la ciudad. Jugamos a las casitas
con la tienda de campaña, y conocemos a las futuras
trabajadoras de una cooperativa de manufactura
de kente, la tela típica de los Ashanti, que la
asociación promociona con formación y un crédito
inicial.
|
Pero no todo fue orégano en Accra. El relax
era tal que una noche, volviendo andando
por el campus, Holga y Ana son atracadas
por tres malosos que les quitan los bolsos.
Poco dinero pero muchas direcciones, una
guía indispensable, y una tarjeta de crédito
que tardamos poco en recuperar gracias a
la ayuda de familiares (G.R. Pasero, nuestro
hombre en la luna) y de los amig@s.
Salida
accidentada.
Primera víctima no mortal de los biciclet@s:
Josetxu atropella a un niño que sale detrás
de una furgoneta, y el resultado es una
pequeña herida en la encia. Con diez personas
diciéndonos qué debemos y qué no debemos
hacer con él, finalmente le llevamos a un
consultorio donde le atienden. La doctora
quiere vacunarle contra el tétanos, pero
lo solucionamos repartiendo unas pastillitas
de paracetamol.
|
|
Pasamos la noche en el albergue que está dentro
del Jardín Botánico en Aburi. De más de 110 años,
en lo alto de una colina, con árboles centenarios,
ceibas, ficus, palmeras… Otra herencia de
la colonia británica. Muy recomendable. Mañanita
de niebla, tarde de paseo. La ruta continua por
una carretera de montaña que llega hasta la
presa de Akosombo, que retiene al río Volta. Este
embalse es el más grande del mundo. Construida
con financiación de una empresa norteamericana
que produce aluminio, el contrato establece que
el 50% de la energía eléctrica producida es para
consumo de la empresa, y el resto para el país.
A pesar de esto, los cortes de luz y agua son
normales en Ghana.
Sigue la ruta hacia Togo. Con amenazas de
lluvia encontramos refugio en Gofio Kwo, donde
la mammy de la Iglesia de Cristo nos recibe con
un Halleluiah!. Al día siguiente, domingo,
participamos en la celebración de la santa misa
en dos congregaciones distintas. Música, cánticos,
danzas, manos en alto, tambores, y bendiciones
por parte del cura para l@s bicicletos. En la
noche de ese día, por un camino bastante malo,
llegamos a Togo.
|
Ficha
técnica: Wisdom, the boy.
City Migro es
una tienda de bicicletas que recibe material
de segunda mano de Europa. Esta sobre Winneba
Road, a la altura del cruce con Darkuma
Road, en el barrio de Kaneshie de Accra.
Pudimos encontrar material de segunda mano
de muy buena calidad y muy barato.
Allí se encuentra
el mejor mecánico de bicis que hemos encontrado
en África Occidental: Wisdom. Nos instaló
la suspensión delantera en tres bicicletas,
cambiamos piñones, platos, cadenas… Todo
lo hizo a base de quitar de aquí y poner
allá, limando, soldando... Por aquí nada
se tira, todo se recicla. El reciclaje es
un arte que salta las incompatibilidades
entre las diferentes marcas de componentes.
Y Wisdom es todo un artista.
Wisdom trabajó
como mecánico profesional del equipo nacional
de ciclismo. A sus 18 años diseñó una bicicleta
que se encuentra en el Museo de la Ciencia
de Accra. Trabaja rápido y tiene mucha
imaginación resolviendo problemas que parecen
irresolubles. Inmejorable contacto para
cualquier ciclista en esta parte de África.
|
|
|