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En Karnataka la carretera se hace más llana y
es más fácil de rodar. La India ofrece
un sinnumero de posibilidades para hacer rutas en bici.
Lo malo es que los mapas no reflejan más que una
mínima parte de las mismas y eso que son asfaltadas.
En Africa ocurre al contrario; los mapas ponen más
carreteras de las que hay en realidad.
Lo más destacable fue la estancia en Gokarna,
un paraíso para los amantes del mar, las playas
hermosas y la tranquilidad. Un sitio de los que hacen
afición. Allí se encontran con Xurxo y Mayca,
amigos de amigos y con ellos compartirán otros
lugares y otros momentos.
En Goa les coge la navidad. Desde Malawi llevaban
sin tener una buena fiesta. Música y danza en las
orillas del Indico. Buena comida y barata en el "Sun and
Sand", un restaurante extraordianario en Anjuna donde
les dejan acampar junto a la playa durante una semana.
Les guardan las cosas importantes dentro de la casa y
la señora prepara unos platos baratos y exquisitos.
LLegan al superpoblado estado de Kerala acompañados
siempre de inmensos cocotales. Atraviesan la zona
de los canales, muy interesante y muy bonita. En Kerala
hay restos de influencia china de hace unos mil años,
en las costumbres y en el folklore.
Deciden dejar la costa ya a pocos kilómetros
del punto más al sur aconsejados por Marco, un
joven francés que les orienta hacia Munnar y Kodaikanal
en las montañas del interior de Kerala y Tammil Nadu,
respectivamente.
Al dejar la costa dejas también el gentío.
Viajando por la misma tienes la sensación de estar
siempre en un pueblo que nunca se acaba. Esto agota un
tanto. En las montañas la cosa se despeja un poco.
Disfrutan las hermosas vistas de los alrededores de Munnar
y la carretera que lleva dando un inmenso rodeo hasta
Kodaikanal. Pero una vez allí esperan que despejara de
lluvias y nieblas durante una semana si conseguirlo para
apreciar las estupendas vistas que les habían comentado.
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En Chennai intentar nuevamente trabajar como extras de
cine pero no lo consiguen. No había tanta necesidad de
extranjeros como en Mumbay.
Ya en Andra Pradesh concluyen la ruta de los templos.
Quieren visitar el de Tirumala en Tirupati pero no les
dejan subir a la montaña con las bicicletas porque había
panteras. Se puede subir en cualquier otro medio de
locomoción. Es uno de los más grandes complejos
turistico-religiosos de la India, y según los Vishnuitas
(está dedicado al dios Vishnu) el más visistado
del mundo, más incluso que la Meca.
Así pues otra vez en la masificada costa de
la India huyendo de los criminales conductores de camiones
y autobuses que son los dueños y señores de las carreteras.
La ley del más grande es un hecho que todos aceptan
menos ellos. Los camiones y autobuses adelantan tocando
el claxon. O te quitas, en muchos casos fuera de la carretera,
o te quitan. Esa es la regla de oro en la India: tocar
el claxon para decir que voy para allá. El oído
es casi tan importante o más que la vista. Las
incorporaciones son a lo loco. En muchos tramos han tenido
el corazón en vilo durante todo el día.
En Visakapatnam, Pepe se separa del grupo. Se separa
de la costa y se dirige por el interior de Orissa y Chattisghar
hacia Varanasi, la ciudad de la música, de
la vida y de la muerte en el río Sagrado, el Ganga.
Julián y Jostxu siguen por la costa hasta Calcuta
donde cogerán un avion que los llevará hasta
Tailandia. Josetxu tiene problemas con el pasaporte y
en la embajada de Delhi ya le dijeron que no podían
arreglárselo, que tenia que volver a España para
hacerse uno nuevo. Básicamente al servicio del
ciudadano español.
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Pepe por
el interior hasta Vanarasi, la ciudad de la música,
de la vida y de la muerte.
Orissa y Chattisghar suponen un fuerte cambio
en la ruta. Sobre todo dejas de ver gente en todo
momento y lugar. Eso ya es un triunfo muy grande.
Los pueblos tienen un principio y un final, hay
bosque y animales. Además las tormentas
van por delante, refrescando el camino del día
siguiente. La gente tambien cambia, hay tribus donde
es tan tímida que no te prepara el té,
chai, porque se siente como atemorizada. Las mujeres
tienen tatuadas las caras y los brazos. Hay muchos
kilómetros en solitario. Tienes que atravesar
varias cadenas de montañas bajas por pistas de tierra
muy buena para bicicletear, y cruzar ríos
que un par de meses más tarde, o sea ahora,
ya no se podrá hacer, porque de pequeños
arroyos se convertirán en caudalosos y escandalosos
ríos alimentados a diario por las torrenciales
lluvias monzónicas.
En Varanasi se encuentran ambos grupos unos
días. Es la ciudad del adios, hasta luego,
no se sabe cuándo volverán a encontrarse
pero los planes son el sudeste asiático.
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Juli y Josetxu en Tailandia
Josetxu intenta resolver sus problemas con el pasaporte
en Bangkok donde llegan a finales de abril. La embajada
le da un pasaporte de sólo once meses que aunque palia
el problema no lo resuelve.
Esos días tienen un encuentro fabuloso con la gente de
PAT y con Bruno, un amigo al que conocieron en septiembre
2001 en Nairobi.
El sudeste de Tailandia es impresionante. Duermen
en los templos budistas. Llueve mucho, ya llegó
el monzón. En su primer descanso de bicicleta en
Tailandia les roban: se llevan la riñonera de Juli con
el pasaporte, las tarjetas de crédito, el dinero
en efectivo, una agenda y una cámara de fotos.
Después de este disgusto reemprenden la ruta
hacia Camboya, un país menos desarrollado pero
de gente más sonriente. Camboya estuvo cerca
de treinta años de conflicto armado. En 1998 abrió
nuevamente sus fronteras. Las carreteras son duras
pero tienen bellos paisajes de montes y bosque tropical.
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Tras ocho dias de pedaleo contínuo por
Camboya, Josetxu y Juli entran en Vietnam parando
en Ho Chi Minh City donde encuentran una cerveza
y un acceso a Internet muy barato y a los/as becari@s
de la Oficina Comercial de España en HCM City que
les proporcionan tres días de descanso y
visitas a una muestra de cine español.
Siguen su ruta en bicicleta por las tierras
altas de Vietnam del Sur. Continua lloviendo en
un paisaje de montañas y lagos. No se puede dormir
en las pagodas porque hay que pedir permiso
a la policia que tiene por costumbre denegarlo.
Sin embargo, con el mundial cerca y pese a que Vietnan
no juega, los bares se llenan de tipos con dinero
en la mano con los que es fácil congeniar
y conseguir alojamiento.
En este momento están en Buon Ma Thuot
con la intención de seguir por las montañas
hasta la costa, cerca de Hue, la antigua capital
imperial. Desde allí pasarán a Laos,
donde han quedado en Savannakhet con Pako que se
les une en la ruta el proximo 25 de Junio.
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Nepal
Después de su encuentro con Josetxu y Juli
en Vanarasi, Pepe tira hacia el Nordeste, hacia Sikkim
con otro Pepe, mexicano y atleta. El objetivo es gastar
los ultimos días del visado hindú en este
montañoso estado que hace frontera con China, Nepal y
Bhutan. Han de atravesar los estados más poblados
de la India, Utar Pradesh y Bihar. En Muzzafarpur ya no
puede salir a la calle por cansancio psicológico
(hartura le llaman los entendidos).
Las amebas de origen Varanasiano marcan el viaje por
Sikkim pero el paisaje y la bondad de sus gentes les hacen
disfrutar de lo lindo
Allí se encuentra la tercera montaña más
alta del mundo, el Kanchenchonga con 8598 m, a sólo
trece del K2, la segunda. Empiezan los monzones y las
montañas se esconden durante varios días. Lluvia
y niebla, recuerdos de Kodaikanal aunque al menos
no hace tanto frio. Pepe el mexicano deja Sikkim unos
días antes. Pepe el bicicleto aprovecha hasta el
ultimo dia para estar en Darjeeling, una ciudad colgada
en una montaña. Desde allí, en un día se
entrará en el Nepal donde se encuentra en estos
momentos
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El sur de Nepal es como el norte de la India,
un llano, pero muchísimo menos poblado. Hay
campo entre los pueblos y bosques muy frondosos
que te acompanian durante todo el camino. Luego
llegan la montañas, muy verdes, muy exuberantes.
Es, como en Sikkim, el principio de los Himalayas,
las montañas más altas del mundo.
Nepal es una buena mezcla de razas y culturas,
de lenguas y de religiones. Encuentras de todo en
estado puro y mezclado: achinados chatos, achinados
con nariz aguileña, diferentes tonalidades de la
piel, origianarios indoeuropeos, mongoles, tibetanos,
chinos y como no, hindúes.
Desde Ketauda hay una ascensión de 53
km, constante hasta Damon, y más tarde una
fuerte subida con bastante tráfico que te
deja a 10 km de Kathamandú, la capital. El
paisaje es magnífico. Pero esto sólo
es el principio...
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