|
Desde su independencia de los holandeses en 1945
han tenido una historia tumultuosa. Primero presidió
el héroe de la independencia, Soekarno. Populismo
y gestión desastrosa. Entonces los militares dieron
su golpe y Suharto gobernó el país durante
"sólo" 30 años con mano de hierro, represión
política y éxito económico. Finalmente
las protestas sociales lo derrocaron en Mayo del 98
para iniciar una etapa de elecciones, reformas, libertades,
democracia... La apertura política ha traído
también a la luz pública las luchas intestinas
y religiosas: desde la independencia de Timor Este hasta
la actual ocupación militar de Aceh, pasando por
conflictos regulares en Sulawesi, Maluku e Iryan Jaya.
En mitad del viaje, en la bulliciosa ciudad de Yogjakarta,
nos encontramos con Aan y la gente de Parri. La hospitalidad
que nos brindaron será agradecida para siempre.
Especialmente a Gun y Tjoan, los cuales nos abrieron su
casa y nos amenizaron las tardes con agradables tertulias.
Nos pusieron a tono sobre la realidad social y política
de este enorme país. Fueron 60 días en
bici por Sumatra y Bali, con una bonita visita en Java.
Lindo país.
Sumatra y la Sutra.
Estando en las Cameron Highlands de Malasia bicicleteros
y viajeros que nos avisaron que en Indonesia iban a cambiar
la visa turística: de 60 días gratis
a 30 por 50$. Sería a partir del 1 de Mayo
y era 26 de Abril por la noche cuando nos decidimos por
enésima vez a cambiar planes: nos vamos corriendo
a Georgetown para pillar el ferry que nos lleva a Sumatra.
Entramos en Sumatra el día 30 de Abril.
La ciudad de Medan es espantosa de grande. Las carreteras
están petadas de camiones y buses. El humo de las
gasolinas indonesias tiene uno de los peores bouquets
que recordemos. ¿Quizás es peor el de Malawi? Nuestra
idea es rodar por toda la cadena de volcanes y montañas
que se extienden paralelas a la costa sur de la isla.
Salimos de la contaminada ciudad de Medan y por suerte
empezamos pasando las noches en iglesias cristianas, donde
los párrocos no hablan una palabra en inglés
pero tienen un rollo buenísimo con nosotros.
|
|
La ruta continua entre volcanes de frondosos bosques
tropicales, por carreteras estrechas y en malas condiciones,
pero con poco tráfico. Un lujo de pedalada.
Lagos, ríos, cascadas. La lluvia aún nos
acompaña, y los nuevos hallazgos culinarios:
gado-gado, sate, martabak, cap cai, soto... Hmmm!
Pasamos de los cristianos batak Toba a los musulmanes
batak Minang. Por la carretera se oye más de una
vez "fakiu". Nosotros no paramos. Al atravesar el Ecuador
(foto de rigor) el clima se hace soleado. Lo mejor
para pelearse con 50 km de subidas entre terrazas de arrozales
arrancadas a las laderas de los montes, y llegar a la
ciudad de Bukkittingi. Paradita y descanso. Visitamos
el inmenso mercado Atas, probamos el yogur de leche de
búfala y el dadiah campur. El horizonte lo recortan
las siluetas de los volcanes Merapi y Singgalang.
Dentro de otro volcán se encuentra el lago Maninjau.
Allí fuimos a celebrar el 37º cumple de Juli, con
cervecitas, rinuak (tortitas de camarón) y pense
(los micromejillones típicos del lago). Paseíto
en bici rodeando el lago: muy recomendable. Para salir
hay que volver a ascender los 9 km y 43 curvas que escalan
el cráter.
De allí rumbo al sur. En un cruce de esos Juli
sigue de largo y acaba pasando la noche en Padang, 40
km más allá. Reencuentro al día siguiente:
¿pero bueno que pasó? Ascendemos a Alanpangyang,
con más lagos, mucho frío y una carretera
que se encajona, asciende y desciende. Allí nos
cruzamos con un iraní haciendo turismo. Toma ya.
Un error de cálculo al llegar al monte Kerinci
nos deja de noche llegando arriba del paso. Este
volcán es el techo de Sumatra con 3800 m. Menos
mal que los indonesios son muy enrolladitos y nos rescatan
en un minibús. Terima kashi. El Kerinci amanece
majestuoso con inmensas plantaciones de té a sus
pies. Descenso merecido hasta Sinangpenuh y sus aguas
termales. Al lado de nuestro hotelito hay un chino
al que le encargamos poner birras en la nevera para nuestros
gaznates. Desde aquí tomamos un bus directo a Jakarta.
Sólo son 31 horitas de curvas, baches, ferry, cambio
de isla y megaurbe.
En medio, Java.
La capital de Indonesia es una extensión inmensa
de edificios, autopistas y una cantidad de no menos de
10 millones de gentes. Noche en tránsito y
tren hasta Yogjakarta, donde somos recibidos por Aan,
un amiguete que hicimos en Bangkok gracias a nuestros
colegas de PAT. Da gusto tener amigos por el mundo. Nos
alojamos con Gun y Tjoan, en una casa típica javanesa,
de esas portables, con vigas de teca y paredes de bambú.
Por allí van pasando músicos, escritores,
editores, traductores y toda una juventud rebelde dispuesta
a intercambiar experiencias. Nosotros correspondemos cocinando
paella y marmitako.
Son días de relax. Con Eli visitamos las impresionantes
ruinas del templo budista de Borobudhur. Aan nos enseña
el proyecto de Dian Mandala: una factoría de productos
hechos con cuero de mantaraya. Una pasada. Rubith nos
lleva a un ensayo de un grupo de música tradicional,
koronchon. Al final nos tocan los instrumentos y nos liamos
a hablar de nuestro viaje en bicicleta, Dios y el sexo
de los ángeles. Conocemos a Silvia y Koldo, ella
profesora de español (!!!) y él estudiante
de "estudios internacionales" (???). Vamos a un karaoke,
compramos batiks. Nos quedaron muchas cosas por hacer.
Ya será la próxima.
|

|
|
Salvad las Ballenas.
Salimos de Yogjakarta en bus hasta Denpasar,
la capital de la vecina isla de Bali. Tras pasar
por el consulado australiano para la visa (10 minutos,
gratis para tres meses), nos vamos al ghetto turístico
de Kuta, donde la bomba (que además fue el
12 de Octubre, el cumpleaños de los bicicletos!).
Estábamos intentando encontrarnos con Pepe
Calvillo (que conocimos en Varanasi, India, una
año atrás) pero finalmente no pudo
ser. Así que reservamos el vuelo y nos vamos
a pedalear.
A pesar de que la isla es hinduista, aquí
no dejan dormir en los templos. Mejor está
cobrar una entrada a los guiris. También
les encanta comer cerdo (ole!), y las peleas de
gallos. Hay muchas diferencias con los hinduistas
indios. Las primeras noches las pasamos en las estaciones
de policía. "Hay mucho terrorismo", nos dicen.
Visitamos el espectacular templo de Tanah Lot y
de seguido subimos a las montañas. Nos llueve
en la ascensión a Pupuan, descenso de vértigo
hasta Mayong y después, dos horas de esas
que no se olvidan para ascender al lago Tamblingan.
Eran tan sólo 10 km! Cae una tromba de agua
y luego una mágica noche con luna llena a
orillas de este lago. Repetimos con sus vecinos
lagos de Buyan y Bratan. Un dominguillo nos pateamos
la ascensión al monte Catur, junto con una
romería de 10 autobuses lleneticos de estudiantes
con ganas de tirar basura. Todo un espectáculo.
|
Una pedalada larga por los volcanes nos pone en un día
en medio de uno de los paisajes más alucinantes
que hemos conocido: Batur. Una cuenca volcánica
gigante acoge el lago más grande de la isla, y
justo en el medio, un volcancito activo que en 1994 dio
el último susto y dejó más de 2000
muertos. Los paisanos se adaptan a vivir y trabajar
estas fértiles tierras. Un día amanecen
las casas decoradas con largas pértigas de bambú
muy decoradas: es el Galungan, la fiesta que cada
210 días recibe la visita de los "ancestros" y
celebra la victoria del bien sobre el mal. Durante 10
días las familias se reúnen y rezan, y beben
y apuestan mogollón de dinero en las peleas de
gallos...
Tras subirnos al volcán Batur, volvemos a la burra.
La salida son 2 km criminales con toda la metralleta para
salir del cráter, y luego una hora de reloj de
descenso hasta la costa norte! Lujazo. En un templo
en el pueblo de Kubutanbahan hay un relieve en roca con
un ciclista!!! Es un holandés que recorrió
la isla en 1904 y ahora comparte espacio con Shiva y Vishnu.
Su nombre: Woj Nieuwenkrap. Ahí es na!
Seguimos la costa norte hacia el este. Bañito en
la playa y otros 10 km de rampas y sudores para torcer
la esquina más oriental de la isla. Visitamos otro
ghetto, esta vez el centro artístico de la isla,
Ubud. Cientos de galerías de arte, talleres, museos…
hacen este pueblito la meca artístico-cultural
de la isla. Eso sí, en todo te cobran 10% más
de tasa. Visitamos el bonito museo Neka y ponemos rumbo
de nuevo a Kuta. últimas deliciosas birras Bintang,
gado-gado, sate,… Es el Kulingan, el final del Galungan.
Los ancestros se van y los bicicletos también.
En el avión hacia Australia dan vino gratis.
Con la tercera botella nos derrapan las neuronas, pero
estamos muy contentos. Nos espera un nuevo continente.
|
FICHA TECNICA:
De piñones, platos y cadenas.
Este gran truco se lo debemos
a George. Si tienes idea de rodar un largo recorrido,
cambia de una vez los platos, los piñones,
las ruedecillas del desviador y la cadena. Llévate
dos cadenas nuevas y vete cambiándolas cada
2000 km. Así te durarán más
las cadenas y los piñones y platos. Comprobado.
Cuando las cadenas se caigan a pedazos repites la
operación. Unas nuevas cadenas no se ajustarían
bien al grupo ya gastado. |
|
|