19 pers.

 

 

CENTRO-NORTE CHILE-ARGENTINA.

El Bío-Bío y la costanera de Chile.

Cuando volvemos a entrar en Chile, por el paso Icalma, llueve a raudales. Ya llegó el otoño y algunos días no podemos pedalear. Entramos por aquí Micah, Pako y Josetxu, pues Juli lo hizo antes para ir a Puerto Montt.

La idea es descender todo el río Bío-Bío hasta Concepción. El “descenso” se convierte en un duro itinerario, con el río encajonado y la pista trepándose a los cerros, en un rompepiernas caprichoso con fuertes pendientes y barro, que a veces nos obligan a empujar las burras.

Este río ha sido objeto de una fuerte polémica por la construcción de dos embalses destinados a producir electricidad. El desalojo y traslado de muchas comunidades mapuches de este valle sagrado para ellos no ha sido fácil. La segunda presa ya está acabada y sólo falta anegarlo todo. Resulta duro imaginarse todo ese valle sumergido en el agua. El desarrollo y el consumo dando sus zarpazos necesarios.


Una tarde de aguacero inclemente nos refugiamos en una parada de bus y al rato, dos hermanas nos invitan a refugiarnos y calentarnos en la hoguerita de su hotel. Luego nos invitan a merendar, a cenar, al vino, al Internet, a pasar la noche. Esta muestra de gentileza se repetirá varias veces hasta volver a salir del país. Parece que la gente de estas regiones es algo más cálida que los sureños. Nos despedimos de Micah, que se regresa a los USA. A ver si nos vemos por allá, che. Ya en Concepción nos juntamos otra vez con Mavi y Jorge, con los que pasaremos una semanita mostrando nuestro audiovisual, haciendo colegas, y subiendo nuestra primera montaña andina, el volcán Chillán (3122 m). En un par de días y en compañía de Jorge y del "Chango Patricio", hacemos cumbre pisando las primeras nieves de la temporada.

De vuelta a Conce nos juntamos con Christian, un ciclista suizo con el que ya coincidimos en Punta Arenas. Decidimos rodar juntos y salimos por la costanera, para evitar la autopista Panamericana. Mucha pista, poco asfalto, lluvia, frío y barro, hacen el itinerario aún más duro que el Bío-Bío. En Pichilemu vuelve el asfalto y el buen tiempo. Christian se desvía a Santiasco y nosotros a Valpo, de nuevo a casa de Ale y Steve. Disfrutamos unos días más de esta rechula ciudad y nos vamos de visita a Santiago, a la terracita de Gabi y Ernesto, que hay otro cumple. Esta vez es el de Juli. Fermín Muguruza y Kontrabanda, junto a los grupos chilenos Lega York y Caballo Blanco, dan un conciertazo y allí vamos a disfrutar y dar botes. Debuti, como siempre. Sobre las burras llegamos los tres a casa de Eric Sabat, en el pueblo de Los Andes. Aquí tenéis un punto de encuentro de muchos ciclistas desde hace muchos años. Preguntad por la clínica veterinaria Los Andes. En dos días de subidita llegamos al Paso de los Libertadores, a más de 3200 m, con mucho frío y el cielo cubierto. Se anuncia el temporal y hay que atravesar la cordillera rapidito. Es lo más alto que hemos subido en los Andes, pero no lo será por mucho tiempo.

 

El NOA Argentino.


Último y más largo capítulo de la saga argentina. El noroeste argentino no desmereció nada. Tanto o más alucinante que la Patagonia. Mucha quebrada y cuestas, con paisaje totales.

Cruzamos el Paso Libertadores con frío y viento. Ya en el Cerro Aconcagua, el techo de América no nos deja ver su cumbre, rodeada de nubes. Nos damos un bañito en las aguas termales del Puente del Inca, y descendemos la ribera del río Mendoza con el temporal pisándonos los talones. Ya en Mendoza llueve con ganas y los pasos cordilleranos se cierran. Pako se marcha a Brasil un mesecito 'de vacaciones' y 'con polola'. El próximo encuentro será en San Pedro de Atacama, en un mes más o menos

De nuevo el grupo merma a dos componentes, Juli y Josetxu. Salimos rumbo al norte por estepas llenas de viñedos. Las noches hielan y buscamos refugio donde podemos. Conocemos el ecléctico Santuario de la Difunta Correa, buena amiga de los ciclistas, pues en los altares dedicados a ella, que se extienden por toda Argentina, la gente deja botellas de agua que más de una vez pueden salvarte. Visitamos el Valle de la Luna (otro más) o Ischigualasto, donde se han encontrado los dinosaurios fósiles más antiguos del mundo. Escenario espectacular con formaciones rocosas imposibles. Seguimos las recomendaciones de Tomás, un ciclista cordobés que conocimos en Punta Arenas (Chile). Unimos sierras y valles precordilleranos. A un lado de la Cuesta de Miranda encontramos olivos y al otro viñas. Las carreteras estan cortadas para ganar metros sin esfuerzo, colgadas en cornisas sobre quebradas que descienden de montañas de más de 6000 metros.

 

En la provincia de la Rioja ya no hablan tan bien de Menem. Eso sí, el vino sigue estando riquísimo. Dejamos atrás el salar de Pipinaco, subimos la Cuesta de la Chilca y la del Clavillo. Desde arriba se domina el valle de Tucuman y 40 km de descenso a través de alisos, selva a la que sólo le faltan monos, y las plantaciones de limones más grande del mundo. Luego la inversa: 50 km de subida a Tafí del Valle. Arriba nos cae 'garrotillo', un fino pedrisco de hielo. Aprovechamos para pasar el día con los de Vialidad y visitar los menhires de la cultura tafieña, con más de 15 siglos. Del otro lado vuelve el paisaje árido, con los imponentes cactus cardones por todos los lados. Tras pasear por las ruinas de Quilmes, las más grandes y mejor conservadas del país, llegamos a Cafayate y conocemos a Sacha. Artista del barro y del vino, pedaleante a ratos, en su taller Utama (literalmente 'Tu casa') todos los ciclistas tenemos un lugar de encuentro.

Tras Cafayate rodamos una de las carreteras más bonitas que hayamos hecho, la quebrada de Cafayate. Pongámosle cinco estrellas. Ya en Salta nos reencontramos con el suizo Christian, con el que habíamos rodado por Chile. La idea es llegar juntos hasta San Pedro de Atacama. También en Salta no volvemos a encontrar con Daisuke (http://home.att.ne.jp/orange/Toshi/), un veterano de la ruta con más de seis años y 100000 km en las piernas. Con él nos encontramos por primera vez en Mozambique, y juntos pasamos en Salta la vigilia del gaucho Güelmes, el héroe independentista salteño, bebiendo whiskey y mascando coca. En el NOA es legal coquear, una buena costumbre para la gente que vive en la puna, el altiplano, y que l@s biciclet@s no tardan en hacer suya. En la semifinal de la Copa Libertadores de fútbol (como la Champion League europeda) se encuentran el River Plate y el Boca Juniors. La dimensión socio-política-deportiva del evento está fuera de nuestro alcance. Clasificó Boca y fue una experiencia muy, muy argentina.

De Salta a Jujuy pedaleamos la 'carretera de las cornisas'. Cuatro estrellas. Ya en Jujuy tenemos uno de los encuentros más breves e intensos del viaje. Pasamos dos noches con Benjamín 'el Ekeko' y su compañera Ana Rosa, y su muy extendida familia. El Ekeko recorrió más de 2000 km en bici por toda Argentina, pero tirando de un carro de 150 kgs donde llevaba luces y sonido, y material de camping y demás, para montar sus espectáculos de mimo y sus talleres de construcción de instrumentos prehispánicos. Una pasada. Si pasais por Jujuy no dejeis de visitar a este par de encantadores locos.

La carretera sigue por la quebrada de Humahuaca. Entre cuatro y cinco estrellas. Cerros de colores y pueblitos antiguos por esta ruta que ya usaban los incas. Subimos la cuesta de Lipán y cae nuestro primer 4170m! Viento frío en contra pero con asfalto, son la bienvenida a la puna o altiplano. La primera noche la hacemos en una casa hecha de sal, en Salinas Grandes.Las noches hielan y los días son con viento en contra.

Así llegamos al pueblito de Jama, a 4100m. Por aquí dicen que sólo nieva una vez al año, y justo nos tocó a nosotros. Así que pasamos dos días en la aduana, rodeados de polis y camioneros y mucha testosterona. Subimos el paso andando y al otro lado sólo se ven estepas nevadas. Cruzamos el paso con las burras en distintos camiones para pasar los 160 km que quedan hasta San Pedro de Atacama. Acampar en la nieve y pasar un par de noches a -20ºC no nos resultan muy sugerentes. Han pasado casi seis meses desde que salimos de Ushuaia. Y es que Argentina es mucha Argentina, che.


San Pedro de Atacama.

Un lugar muy turístico, muy caro, pero con unos alrededores bien bonitos. Nosotros llegamos en camión desde el Paso de Jama, y a los dos días llegaron Pako y Maripaqui. Pako nos acompañó en bici hasta Mendoza (Argentina), desde donde marchó a Brasil a pasar un mesecito con su novia. Ahora vuelve pero ya de mochilero. Maripaqui, la hermana de Pepe, hacía que no la veíamos desde? Ella vive en Sao Paulo y ha venido a pasar sus vacaciones y hacernos una visitilla. Gracias prima, la próxima nos toca nosotros, prometido meu parceirinha. Nos damos paseítos en bici por Toconao, el valle de la luna, la laguna Cejar. En un intento por experimentar los enervantes locales, pillamos el cactus San Pedro, lo cocinamos, nos bebemos el potaje y no pasa ná. Decepción. Luego la selección chilena es eliminada de la Copa América. Otra decepción. Y nadie viene a ver nuestro audiovisual. Otra decepción más. Parece que Chile se nos tuerce al final, así que nos vamos pa´ Bolivia. Quedamos de vernos con Pako y Maripaqui en Bolivia y montamos las burras en un bus que nos sube una cuesta de 45 km y nos pone otra vez a 4200 m en el altiplano. A seguir la pedalada.

 

FICHA TÉCNICA CHILENA: www.furiosos.cl.


Los ‘Furiosos ciclistas’ son un movimiento de ‘bicicletudos’ que pelean por introducir la bici en sus ciudades, espacios y vidas. A nosotros nos ayudaron mucho y tienen un buen foro donde conseguir info, contactos y consejos para pedalearse Chile. Tenlo en cuenta si vas por esas latitudes.